- El TDAH es un trastorno neurobiológico continuo, no «situacional»
El TDAH implica alteraciones estables en circuitos fronto-estriatales y fronto-cerebelosos, especialmente en:
- Corteza prefrontal dorsolateral (CPF-DL) → funciones ejecutivas, planificación, autocontrol.
- Estriado (núcleo caudado y putamen) → motivación, recompensa, regulación motora.
- Circuito dopamina–noradrenalina → modulación de la atención y del esfuerzo cognitivo.
Estos circuitos no dejan de estar alterados durante las vacaciones.
Por eso, retirar medicación no implica que el cerebro “descanse”, sino que vuelve a expresar más intensamente su patrón basal de funcionamiento.
- Impacto neuroquímico de suspender medicación psicoestimulante (metilfenidato)
Los estimulantes aumentan la disponibilidad de dopamina y noradrenalina en sinapsis prefrontales y estriatales. Esta acción mejora:
- La señalización en redes de control ejecutivo
- La inhibición conductual
- La capacidad de mantener metas internas
- La modulación del ruido neuronal
Cuando se retira la medicación:
✔ Descenso súbito de catecolaminas prefrontales
El cerebro infantil vuelve a su estado de hipoactivación prefrontal habitual:
- Disminuye la eficiencia sináptica
- Aumenta la variabilidad del disparo neuronal
- Empeoran las redes de conectividad funcional que permiten mantener la atención
✔ Incremento de la impulsividad y la búsqueda de recompensa
El estriado ventral vuelve a trabajar con niveles más bajos de dopamina:
- Aumenta la búsqueda de estímulos inmediatos
- Disminuye la tolerancia a la frustración
- Se incrementa la dificultad para inhibir respuestas automáticas
✔ Efecto rebote conductual en algunos niños
Aunque no es universal, pueden aparecer:
- Hiperactividad marcada
- Mayor irritabilidad
- Menor regulación emocional
Esto se debe a la descompensación transitoria de los circuitos fronto-límbicos.
- Neurodesarrollo y maduración cortical: por qué la interrupción puede ser relevante
Entre los 6 y 14 años se produce gran parte de la poda sináptica y mielinización en regiones ejecutivas.
Hay estudios que muestran que los estimulantes pueden:
- Mejorar la eficiencia funcional de la corteza prefrontal
- Favorecer la estabilización de redes de control atencional
- Reducir la hiperconectividad desorganizada característica del TDAH
Suspenderlos durante semanas no detiene el neurodesarrollo, pero puede:
🔹 Interrumpir la continuidad en los patrones de activación adecuados
El niño vuelve a operar en un modo cognitivo menos regulado.
🔹 Generar entornos conductuales menos favorables para el aprendizaje no académico
El verano también consolida habilidades sociales y emocionales, que dependen intensamente de la autorregulación.

- ¿Qué pasa con los síntomas emocionales y sociales?
Al retirar la medicación:
- Se reduce la regulación de impulsos → más conflictos interpersonales
- Mayor variabilidad emocional → irritabilidad, cambios de ánimo
- Menor autocontrol → impacto en actividades deportivas, campamentos, convivencia
En algunos casos, esto reduce la autoestima, reforzando el ciclo emocional negativo del TDAH.
- ¿Hay beneficios en suspender la medicación?
En algunos casos clínicos seleccionados, sí:
- Permite valorar la evolución de los síntomas
- Reduce efectos secundarios como disminución del apetito
- Puede ser útil si no hay demandas académicas intensas
Pero los riesgos dependen del niño: para algunos, los periodos sin medicación afectan negativamente su regulación emocional, conducta y relaciones, incluso sin carga escolar.
- En definitiva:
Interrumpir la medicación:
- No produce daño cerebral, pero
- Desestabiliza temporalmente la neurotransmisión dopaminérgica y noradrenérgica,
- Reduce la activación funcional de la corteza prefrontal,
- Aumenta los rasgos básicos del TDAH (impulsividad, inatención, labilidad emocional)
- Puede afectar procesos de maduración ejecutiva y habilidades socioemocionales que se desarrollan también en vacaciones.
Ana Isabel Rozas Prieto
Psicóloga Gral. Sanitaria. nº de Coleg. CL-2813
Especialista en Neuropsicología Infantil


